POLÍTICA CRIMINAL | La política monetaria, por Luigi D´angelo

Ingeniero UCV, Locutor, Ex-Diputado
Luigi Dangelo

Los gobernantes deben asumir responsablemente las consecuencias de las medidas que implementan, ya sea mediante decretos, leyes o cualquier otro mecanismo de gestión estatal. A veces los resultados se obtienen por su accionar y en otras ocasiones por su omisión. Cuando los gobiernos no complementan los planes y sus políticas económicas con otras decisiones, no supervisan ni controlan las situaciones que generan, ni hacen el análisis del impacto regulatorio (AIR), entonces tenemos las graves consecuencias en asuntos tan sensibles como las políticas públicas en salud, alimentación, educación, banca, servicios y comercio en general. Donde hemos llegado a una situación peor a la que generó el Caracazo en Febrero de 1989. Esta crítica va con un sentido positivo y sin fanatismo con el propósito sincero de hacer un llamado de atención a todos aquellos factores que han contribuido con su comportamiento al agravamiento de la situación actual. Algunos lo han hecho desde el seno del gobierno, otros desde la oposición nacional e internacional y otros, por sus propios intereses.

Este análisis tiene principalmente un enfoque social – económico y no considera por razones de tiempo otras manifestaciones de la Política Criminal que tienen que ver con ideologías fundamentalistas vinculadas a regímenes totalitarios, al terrorismo, al paramilitarismo y al narcotráfico. Esta primera parte aborda en consecuencia la política cambiaria y pretende al final demostrar el gran daño que le ha causado esta política criminal al pueblo venezolano, desenmascarando al mismo tiempo a los principales responsables de esta tragedia.

Mediante un Decreto Ley del 6 de marzo de 2007, en el marco de una Ley Habilitante, el Presidente Chávez ordenó la realización de una reconversión monetaria consistente  en la eliminación de tres ceros a la moneda. Se trató de un proceso que duró nueve meses en una acción de política económica que adoptó el Gobierno Central, ejecutó el BCV y culminó el 31 de diciembre de 2007, con la implantación de una nueva familia de billetes y monedas la cual comenzó a circular el primero de enero de 2008.

Al momento de anunciar la reconversión monetaria del 2008, el para entonces presidente Chávez señaló que la medida daría “mayor eficiencia al sistema de pagos en el país, consolidará la confianza en la moneda nacional y producirá efectos psicológicos positivos en las expectativas de las personas”. Por eso, la reconversión monetaria de 2008 no sólo supuso que se prometieran objetivos irrealizables, sino que luego, en la realidad, los efectos del proceso mostraron que la reconversión de 2008 fue un fracaso, pues la inflación siguió aumentando de manera progresiva, lo que indica que se fue perdiendo cada vez más confianza en el “bolívar fuerte”.

Diez años después a pesar del fracaso anterior, el presidente Nicolás Maduro señalaba que había “tomado la decisión de firmar, anunciar y activar una reconversión monetaria necesaria para la economía venezolana y reducir tres ceros a la moneda”. El presidente Nicolás Maduro anunció que la reconversión monetaria entraría en vigencia «definitivamente» el 20 de Agosto del 2018, con el cambio de que en lugar de eliminarle tres ceros al bolívar se le quitarán cinco. Se mantiene el nombre de “bolívar soberano” y su abreviatura BsS así como los billetes, solo que tendrán un nuevo equivalente a su valor actual.

Venezuela, sin embargo, cerró el 2018 con una inflación de 130.000 % según datos oficiales, aunque el Parlamento y el Fondo Monetario Internacional (FMI) aseguran que la subida de precios sobrepasó el 1.000.000 % el año pasado y estiman que alcanzará el 10.000.000 % este año. De acuerdo a cifras de ONGs y organismos internacionales, 6,8 millones de venezolanos padecen de hambre, mientras que el salario mínimo apenas cubre el 3% de la canasta básica. La población sub-alimentada aumentó de 6 % a 21 %.
El Banco Mundial define a un individuo pobre cuando gana menos  de 1,9 dólares por día y 8 de cada 10 venezolanos gana en un mes, lo que según el Banco Mundial debería de percibir en dos días”; en ese sentido según el reciente análisis del CENDAS (Centro de Documentación y Análisis Social de la Federación Venezolana de Maestros), “un venezolano necesita alrededor de 350 dólares mensuales” para cubrir sus necesidades básicas. Esa cifra, por si sola, sirve de referencia para caracterizar la gravedad de la crisis por la cual estamos atravesando.
Hoy con la depreciación del bolívar, (que ya supera la tasa de 12.000,00 Bs por $) continúa destruyéndose el salario, porque el sueldo de más del 80% de los venezolanos ni siquiera llega a los 4 dólares por mes. El bolívar está dejando de existir como moneda. Recordemos que uno de los objetivos de la reconversión monetaria era la de facilitar el manejo de la economía con suficientes billetes del nuevo cono monetario. Pero usted va a cualquier agencia y sigue el corralito bancario al limitarse los retiros, es mas ni a los pensionados se les paga completo, y la mayoría de las transacciones se hacen con tarjetas de crédito o dólares ante la escasez de efectivo o moneda nacional.

De acuerdo a la firma Gallup, el 40% de las transacciones en Venezuela se realizan en divisas. En Maracaibo, según el Pdte de la Cámara de Comercio esta cifra es superior al 90 %. Aunque aún se desconoce cuál puede llegar a ser el valor del dólar a medida que transcurran los meses, de acuerdo a distintos profesionales se estima que la moneda norteamericana podría superar fácilmente los Bs 100.000 por unidad para finales de este 2019. Es decir, el Gobierno está haciendo un ajuste, pero lo hace en sequía, sin dólares y esto no genera crecimiento, porque esta es una economía que necesita divisas para recuperarse. Es un ajuste extremadamente draconiano y neoliberal. Está dejando que el ajuste de la economía lo absorba el sector privado (por eso ha dejado que los comerciantes suban los precios), se estima de paso una caída del Producto Interno Bruto (PIB) de 35,7%. Ahora, con la eliminación del dólar DICOM, el llamado dólar criminal a lo largo de todos estos años es el nuevo marcador para las subastas en dólares que hace el gobierno. Triste paradoja para el pueblo chavista que se creyó el cuento. Así el Gobierno termina por reconocer al dólar paralelo, al dólar criminal. Esto es una derrota y no una victoria. Este es otro claro ejemplo de la Política Criminal que se está implementando.

Tocando mas aspectos en materia económica, de acuerdo a cifras de CEDICE (Centro de Divulgación del Conocimiento Económico para la Libertad) 821.118 Bs, unos 110 dólares, es lo que debe gastar una persona en Venezuela para adquirir sólo 16 productos o servicios de la Canasta Básica. La canasta alimentaria familiar, con 60 productos de consumo básico, para el mes de Junio 2019, según el CENDAS, la canasta alimentaria se elevó a 2.625.578,15 Bs. Asimismo, el CENDAS ubica el precio total de la canasta de productos básicos en 400 $ mensuales, una cifra imposible de cubrir con un salario mínimo mensual que apenas llega a cuatro dólares (4 $) al cambio actual (Julio 2019). Un trabajador necesita un mínimo de Bs. 40.604,00 diarios para alimentar a su familia, la cual requiere de 30 salarios mínimos solo para cubrir sus gastos básicos en alimentación.

El Gobierno Nacional, como parte de su Política Criminal termina entonces por convertir el “dólar criminal” en dólar oficial sin importarle que tal medida termine de llevar a los venezolanos a la más espantosa miseria al producirse un incremento descomunal de precios en los bienes y servicios, perjudicando significativamente a toda la población, tal y como viene ocurriendo.

Ing. Luigi D Angelo
CI 2519820

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